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domingo, 19 de marzo de 2023

(Reflexión) "SALTO AL VACÍO"

Justo hoy hace cuatro años que salí de Badajoz con un depósito cargado de gasolina, una maleta llena de tantos miedos como esperanzas y un corazón roto a pedazos por mil cosas. Fueron de esas decisiones que uno nunca piensa demasiado… de esos impulsos que uno nunca frena lo suficiente.

Quizás fue una decisión valiente o quizás fui un cobarde de mierda, me da igual lo que penséis… pero nunca me he arrepentido. Es la mejor decisión que tomé, sin lugar a dudas, y aún dejando mucho atrás sentí que tenía mucho por delante. Va a ser verdad eso de que a veces hay que dejar cosas atrás para avanzar…
Y fue la primera vez, de dos, en dejarme llevar por esas señales que el destino te manda.

La primera vez que me dejé llevar en mi vida, en general. La primera toma de contacto con esa sensación de dejarlo todo en manos del destino para ver que te depara. Y viniendo de alguien al que le gusta mantener el control de todo lo que le rodea, os podréis imaginar que no fue tarea fácil tirarse a ese vacío incierto. Pero quien me conoce ya sabe que no me ha ido nada mal. El viaje, a solas atravesando el país, fue una terapia necesaria de casi nueve horas e hizo que pisase Barcelona por vez primera, ya anocheciendo y molido física y psicológicamente… pero feliz.  
Y aquí he visto cosas que jamás pensaría, vivido momentos que nunca imaginaría y aprendido lecciones que nunca la vida me había enseñado antes, ni lo habría hecho allí, las cosas como son. Viajes, personas, momentos… ¡La vida va de esto, amigos!

Y pensaréis que a vosotros qué os importa esta fecha pero para mi fue difícil todo aquello y, al otro lado del miedo, encontré de nuevo felicidad. El momento más delicado y duro de mi vida fue el principio de algo nuevo y maravilloso en todos los sentidos que abarca la palabra.

Y puede que lea esto alguien como mi yo de hace cuatro años. Alguien con tanto miedo que le paralice y le impida tomar alguna decisión que desea. Y mi consejo es que lo hagas, si sólo te repercute a ti y al que crees que será tu bienestar. ¡Hazlo! Sin mirar atrás y sin pensarlo demasiado. Después de todo, si sale mal, el destino volverá a darte la oportunidad de reconstruirte de nuevo si le dejas.


No sé el tiempo que esto dure. Cada vez creo menos en los “para siempre” y me limito a disfrutar del momento sin augurar duración porque, seamos francos, nadie tiene ni puta idea de cuanto duran las cosas, de donde está nuestro lugar (si es que está en un sólo sitio)... y tendemos a no gozarlas lo suficiente sólo por pensar cuando dejarán de pertenecernos.

Y diréis: “Esta es la primera vez que te dejaste llevar en tu vida pero… ¿y la segunda?”.

Y eso ya es otra historia… una tan larga, espiritual y especial como la serie “Perdidos”, por ejemplo, de la que quizás sólo tengas la tercera temporada en dvd en algún estante de tu salón junto a una cámara de vigilancia que no está enchufada o al lado de una brújula antigua que puede que mantengas para no perder el norte… Pero dentro de ella, de esa serie especial, en el interior de ese pack, en uno de esos discos que esconden tan gran y épica historia, también hay un pedacito, en forma de carta, de otro capítulo de mi vida y de esa piscina que un día me atreví a nadar. Esa es la segunda parte a este post que sólo tu puedes leer.

miércoles, 31 de agosto de 2022

(Reflexión) "NUBES"


De niño jugaba, como casi todos, a buscarle las vueltas a las nubes hasta dar con formas de diferentes animales (existentes o no), de caras extrañas (cada cual más tenebrosa) o de simples figuras y dibujos (en su mayoría demasiado abstractos). Pero el juego iba algo más allá (en esto no sé si como el resto) e imaginaba un mundo paralelo ahí arriba donde bien el perro de algodón que surcaba el cielo era el alma de un animal correteando en libertad o los rostros que intuía correspondían, en realidad, a alguien fallecido que se manifestaba como Mufasa con aquel cielo azul añil al fondo. Incluso pensé que, sobre ese suelo esponjoso, las almas reposaban tranquilamente en un paraíso blanco puro, cada una en su propia nube.

Cuando creces y miras arriba cualquier día, ves aquel juego de otra manera. Ya sabes que ese mundo cambiante de fantasía no existe y que sólo tenemos este de más abajo. Descubres que ahí arriba hay sólo aire y que nadie te observa ni manda señales o mensajes para sobrellevar los días. Y te das cuenta que no hay más oportunidades para cambiar como las nubes, ni para ser libres en el abismo, ni para sobrevivir algún fragmento de tiempo en la eternidad… si no es aquí!. Si no es, ahora.

La vida está aquí debajo y solo hay una. Que nadie te quite el derecho a gozarla ni un solo minuto y que nada te arruine la obligación de disfrutarla más de dos.


Sólo el destino sabe cuando nos disiparemos para siempre…


jueves, 15 de abril de 2021

(Reflexión) "LA BUENA SUERTE"

A veces uno encuentra "un momento" donde menos se lo espera... Eso mismo me ha pasado hace un momento volviendo a casa, en este justo instante. Ya veis, nada especial...

Ya era de noche, por supuesto. La carretera estaba vacía, y la ciudad al fondo, justo detrás de mí y llena de luces... Y de pronto tuve esa sensación reconfortante en la que uno se siente orgulloso de lo que es y tiene. Y ahí estaba... Esta mañana me levanté con una buena sensación de que irían bien las cosas y, una vez más, no me equivoqué.

En ese momento, mientras conducía camino a casa me he sentido feliz... muy feliz por unos instantes... y no, no se alinearon los planetas. Tal vez la sensación de sentirse realizado, de haber aprovechado el día, de disfrutar de una bonita tarde/noche... Tal vez la canción que venía escuchando a todo trapo (seguro que también ha influido), tal vez el valorar por un momento sólo las cosas buenas de la vida, el abrir las ventanillas y respirar aire puro, esa brisa fresca de abril, la magia de una luna que crece cada día... Todo eso, en el momento perfecto, han logrado hacerme sentir, en serio, taaaan bien...

Y pensé en el origen de todo esto, en cuan afortunado soy (o me siento, al menos) y llegué a la conclusión de que la buena suerte es uno de los caminos que llevan a la felicidad pero ya sabemos que la suerte es efímera por naturaleza; una visita que llega a tomarse un té contigo al salón de tu corazón y a las que si le cedes un poco de sitio y se sienten cómodas, te acompañan horas o largos y gloriosos días hasta que deben marcharse para visitar a otros vecinos. Pero esta no viene sola a nuestro sofá ni llama a nuestra puerta (casi nunca) para saludarnos y acompañarnos un tiempo determinado, porque de antemano, no sabe donde vivimos, a no ser que salgas a conocerla para que te siga, descubra cuál es tu dirección y pueda regalarte algo de su tiempo. 

La buena suerte se busca... y si crees que se esconde en algún inhóspito lugar, se vuelve a buscar, sin desistir, con ganas... y lo haces hasta que se encuentra.

 

miércoles, 6 de enero de 2021

(Reflexión) "EL RESTO, DA IGUAL"


Nacemos con un plan predestinado en este mundo cuando la sociedad se empeña en establecernos otro muy diferente desde nuestro primer día de vida…


Aún hay quien cree que debemos rodearnos de cientos de amigos como si todos nos fuesen realmente necesarios en el futuro. Como si con siete, ocho o incluso menos de los dedos de una mano no fueran más que suficientes para caminar juntos. Nos establecen como objetivo primordial en la vida el encontrar un puesto fijo en una empresa respetable y tras estudiar una carrera de no sé cuantos años, todo perfectamente planeado para llegar a ser alguien en la vida. Seguimos sin entender que ningún empleo es para siempre y que un trabajo no nos debe “atar” o sentenciar a una vida llena de mierdas, de jefes cabrones o de cosas que no nos llenan. Nos enseñan que comprar una casa propia para formar una familia es como si fuese una obligación o que el encontrar al amor de tu vida es una ley a cumplir por todos nosotros como si el hecho de no querer compartir tu vida con alguien fuese todo un despropósito. 

 

Buscamos estabilidad en las cosas pero nada es estable en la vida. La vida no es segura y es así porque el destino es incierto. Es así por que nadie sabe que va a suceder mañana.

 

¿Por qué no dejamos de empeñarnos en construir el mundo perfecto que nos han grabado a fuego desde pequeños?. Un mundo ideal sólo es una canción de “Aladdin” y no existe fuera de las películas Disney. La perfección es ambigua: Lo perfecto para ti, puede ser imperfecto para el vecino del quinto. Luchemos por lo nuestro. Rompamos las reglas. Que nadie nos imponga un estilo de vida para hacernos sentir alguien. Valoremos nosotros mismos qué queremos en nuestro día a día, cuales son los lastres que nos sobrarán mañana, qué necesitamos realmente para ser feliz y quienes queremos ser en un futuro cercano, porque quizás no tenemos tiempo para pensar a largo plazo. 



Construyamos nuestra vida (im)perfecta, y no la que nos han enseñado que lo es.


- Con los colores que nos de la gana


- Con las inseguridades que podemos pulir


- Con el cemento mejor armado que conozcamos


- Con los muros mas fuertes y resistentes preparados para lo que pueda venir


- Con las debilidades que podamos reparar


- Con las (im)perfecciones que nos definan

 

Creedme… El resto, da igual.

viernes, 10 de abril de 2020

(Reflexión) "VIVIR"



Enamorarse. Un abrazo fuerte en el momento adecuado. Comer cuando se tiene hambre. Beber cuando mueres de sed. Una playa. Un paseo en una noche de verano. Despertar sin alarmas. Reír hasta que duela. Una ducha caliente en una fría noche de invierno. Escuchar la lluvia caer. Un whatsapp pasada la medianoche. Un café caliente. Nadie delante de ti en el supermercado. Pillar cuatro semáforos seguidos en verde. Una llamada. Viajar. Tener un sueño agradable. Coger la mano de alguien que quieres. Escuchar las risas de tus hijos. Ver un atardecer frente al mar. Encontrarte con buenos amigos de la infancia. Hacer un regalo. El sexo. Ver llorar a alguien de felicidad. Despertar y ver que aún quedan horas para dormir. Escuchar de manera casual como alguien dice algo bonito sobre ti. Oír tu canción favorita de forma inesperada. Cumplir un sueño. Asistir al concierto de tu vida. Caminar bajo la lluvia como si nada importase. Dormir cuando se tiene sueño. Hablar por teléfono con alguien que adoras hasta el amanecer. Andar descalzo en verano. Correr. Conducir de noche mientras llueve. Que tu perro te reciba cuando llegas a casa. Que te susurren algo bonito al oído. Tumbarte con alguien sobre el techo de tu coche para ver las estrellas juntos. Soñar despierto. Escribir un libro. Besar…

Eso es vivir!

lunes, 30 de marzo de 2020

(Reflexión) "RESET"

El mundo entero está en “pause”

Todo parece haberse parado y, en principio, esto no beneficia a muchos. 
Un virus ha roto nuestra rutina, se está llevando nuestras vidas y parece que nos ha quitado una de las cosas más valiosas por las que siempre hemos luchado: la libertad.

Es cierto que ahora todo el mundo parece médico y sabe sobre síntomas, diagnósticos y sanar vidas cuando apenas llegan a preocuparse por salvar la suya. 
Es época de abogados sin títulos que no saben ni de artículos, ni de derechos pero creen tener un veredicto desconociendo su propia sentencia mañana. 
Todos parecen políticos que llevarían esta situación sobre ruedas cuando ni con las riendas de su día a día saben lidiar. 

A mi juicio, el virus (por lo general) está sacando lo peor de nosotros: nuestro lado más egoísta, menos empático y más inhumano. Me resulta decepcionante ver lo podridos que estamos como sociedad en momentos donde más que unirnos, todos intentamos sacar provecho de la situación o destacar por encima del resto.
Ya veis, el virus también está en nuestras casas… 

Pero saquemos el lado positivo a todo esto, que también lo tiene.

El encierro es una oportunidad para abrirnos los ojos y reducirlo todo después de él a lo realmente más importante, a lo esencial.

Ojalá nos demos cuenta de lo importante que es estar con nuestros hijos aunque un día de vacaciones haga malo porque cualquier casa puede convertirse en el castillo de Disney para ellos. 
Ojalá restemos importancia al trabajo, aprovechemos nuestros derechos como trabajadores y disfrutemos de la familia, amigos, vecinos… de nuestra vida, en general. La risa es valiosa, preciada y puede salvar las mismas vidas que el virus nos están quitando a cada hora. 

¡Hagamos que esto nos cambie para siempre!

El planeta está respirando cuando ya pedía a gritos que parásemos de matarle, de contaminarle, de talarle, de explotarle, de maltratarle…
Se escuchan pájaros y las hojas de los árboles chocar entre si mientras bailan al viento donde antes sólo se escuchaba ruido. Y aunque no seamos conscientes, era necesario que así fuera.
Ya sabemos los pijamas que tienen nuestros vecinos porque los vemos a las 20h de cada tarde, ocupémonos de más que saludarles con la mano desde la terraza, el hacerlo regalando una simple sonrisa cuando nos los crucemos por la calle, los conozcamos o no, eso da igual.
Aprovechemos estos días para reflexionar y cambiar hábitos que mejoren nuestra calidad de vida y la de todos. Si no hacemos un mundo mejor tras esto, no habremos aprendido nada.

Veamos nuestros defectos como sociedad durante el encierro, para verlo todo de otro modo después. Hagamos algo de autocrítica y remendémoslo, coño. Que no cuesta tanto y lo tenemos más fácil que nunca. Y si esto esta sacando lo peor de la mala gente y lo mejor de las buenas personas, analiza al detalle y rodéate del equipo correcto cuando volvamos a la rutina.

Aprovechemos que el planeta está en “pause” por primera vez en nuestra historia reciente y hagamos que nuestra mente apriete ese otro botón del mando tan necesario para proseguir de mejor manera en unos días…

Y después, volaremos. Con esas alas que podemos fabricar estos días, tan grandes y bonitas, para empezar a volar cuando todo esto acabe!

miércoles, 26 de diciembre de 2018

(Reflexión) "OTRAS VIDAS"

Existe la posibilidad de que todos hayamos heredado algo de alguna otra vida pasada si es tan cierta esa teoría que algunos dicen y creen sobre nuestro origen y el ciclo de la vida que puede rodearnos a todos, por lo general. 
Pongamos que todo eso es cierto, que la reencarnación realmente existe. En ese caso, de igual modo que, generación tras generación, algo de nuestros antepasados se queda en nosotros como un tatuaje interior en algún recodo de nuestro cuerpo, alguna huella debe permanecer ahí dentro a pesar del tiempo que haya transcurrido. Y de la misma forma que algo de nosotros se verá reflejado en nuestros hijos eternamente, algo también puede florecer en nosotros procedente de alguna otra vida anterior, llevada con más o menos fortuna dependiendo de las circunstancias, la época y el lugar de la otra existencia.

Esto va mucho más allá del físico. La huella de la que hablamos no es visible ni a simple vista ni a través de ninguna maquinaria médica por adelantada que esta resulte, pues sólo marca el alma y, para bien o para mal, debemos convivir con ella grabada para siempre. Hagamos lo que hagamos, esos tatuajes nos perseguirán hasta el fin de nuestros días. Quizás, no están ahí por casualidad. Probablemente, alguien los talló a conciencia en el pasado… puede que para ahorrarnos el mismo sufrimiento que vivió él o para que disfrutemos nuestra vida cómo alguien no supo disfrutar la suya. Eso, nunca lo sabremos.

Seguro que alguien que ya es historia, tiene explicación lógica a todas nuestras incógnitas de ahora, a aquello a lo que no encontramos ninguna teoría que de solución a algunos de nuestros enigmas: A mi pánico a las serpientes, por ejemplo… O a mi fobia enfermiza a morir ahogado, sin ir más lejos. Alguna explicación debe de resolver el misterio de mis gustos raros cuando nadie de mi familia los comparte conmigo. Alguien debe ser el responsable de mi compleja mente inquieta que nunca para de dar vueltas incluso cuando todo se para a mi alrededor. Y algún niño solitario del pasado debe ser el culpable de mi imaginación sin límites y de que ahora sea un soñador enfermizo.

No conozco qué habré sido yo en otra vida, si es que he llegado a ser alguien alguna vez. De heredar algo, alguien ha debido de tatuarme con martillo y cincel ciertas cosas y ha debido de hacerlo con tanta fuerza he ímpetu que aún sangran las heridas. 
Puede que la explicación a que siempre reme contracorriente proceda de algún pasado complicado y sea fruto de algún rebelde en épocas difíciles. Qué suerte que ahora no muramos en el intento de luchar por casi cualquier cosa que nos haga felices.
Qué decir de mi yo del pasado que seguro recibió golpes de la vida sin verlos venir convirtiendo ahora en un mecanismo de defensa el que yo los esquive con la más fría astucia o los afronte con la mejor de las sonrisas. Cuánto mal debió sufrir aquel niño para que ahora sea yo el que construya un caparazón donde refugiarme sólo en mi yo interior de todo lo malo que acontece afuera.
Y no hablemos del sabio que, seguramente cansado de que le rompiesen el corazón una y otra vez sin piedad, construyó un escudo de bronce para protegerlo de cualquier daño una vez llegase a futuras almas como la mía. No caería en que esa armadura no solo protege el corazón, si no que también impide que, a veces, pueda exponerlo o incluso entregar parte de él a quien lo merezca.



Y si tengo que dejar una huella en forma de mensaje a mi yo del futuro, le indicaré que huya allá donde sea feliz. Que luche, contra todo el que se interponga en su camino y le impida seguir de frente. Y que vuele, lo más lejos que pueda, lo más alto que deba, que vuele siempre libre y haciendo lo que quiera.

domingo, 15 de julio de 2018

(Reflexión) "LA PUERTA"





A todos se nos presenta un momento en la vida en el que debemos cerrar alguna puerta. 

Por mucho que duela hacerlo, siempre hay cosas que es mejor dejar atrás para seguir hacia delante y por mucho que temamos cruzarla, en el fondo siempre sabemos que es necesario hacerlo para sentirnos un poco más libres.
Conozco bien el miedo a lo que haya detrás cuando no sabes bien qué espera ahí afuera. A veces, ese terror nos invade a pesar de la cantidad de luz que veamos al otro lado. Y es ahí cuando, por muy oscuro que estés en tu pequeña y asfixiante habitación negra a la que parece que se le encogen las paredes con el paso de los minutos, acabamos sintiéndonos lo suficientemente cómodos los instantes justos como para no arriesgar y apostar por lo que nos depara el mundo detrás de esa puerta. 

Quizás no todos somos tan valientes ante lo desconocido y algunos necesitemos algo más de tiempo en atravesar, según que líneas, pero seguro que la sensación tan gratificante de descubrir ese mundo extraño cuando antes te llenaban las dudas y preguntas, las sentimos todos por igual desde el otro lado. 

Muchas veces creemos que no podemos estar mejor, por mal que nos vaya la vida, cuando ya hemos convertido nuestro sótano en un sitio de confort. Pero si lo pensamos bien, por mucha luz que creamos dejar atrás en ese sótano húmedo que ahoga, justo delante y entreabierta, tenemos la ocasión para darnos la segunda oportunidad que tanto merecemos.

Abramos la puerta! Respiremos hondo, crucemos el umbral y volvamos a cerrarla con un portazo de tal dimensión que resuene en la eternidad. Y una vez dentro de aquel nuevo lugar, prometamos nunca volver a miras atrás. Hagámoslo siempre hacia delante hasta que el tiempo nos ponga otra puerta en nuestras narices para abandonar esa nueva sala donde ya vaya oscureciendo. Y mientras lo haga, disfrutemos de la luz que nos ciega y abramos las ventanas que el destino vaya dibujando en aquel nuevo lugar. Disfrutemos de las vistas, del aire que renueve cada uno de aquellos rincones y aprovechemos cada rayo de luz que nos de calor.

Después de todo, la vida nunca debe ser oscura por demasiado tiempo…

miércoles, 16 de mayo de 2018

(Reflexión) "EL DESTINO"

Puede que despiertes una mañana… después de una noche de fiesta en la que no todo fue agradable y que te preguntes quien eres… y si todo lo que tienes a tú lado merece la pena por aquello que quedaste en el camino. Y puede que luches cada día por tus sueños, por aquellos que mas quieres, por todos los que algún dia fueron importantes o por los que serán imprescindibles mas adelante… pero un día te darás cuenta de que todo tiene fecha de caducidad y será entonces cuando sea tarde para decir las cosas, cuando ya no te preocuparán los pequeños detalles que antes lo hacían… y será entonces cuando se cierre una etapa de tú vida y se abra paso la siguiente en la cual uno mismo juega un papel importante para el futuro.

Puede que te levantes un día y que intentes olvidar tú pasado y formar un presente que no va contigo, también te puedes engañar a ti mismo ocultando tus sentimientos mas profundos y taparlos tras una máscara que con el tiempo acabará descubriendo la verdad. Quizás… incluso puedas hacer el intento de arreglarlo todo, de que el tiempo pase mucho mas lento, de que el ritmo de vida que llevamos se pare por un instante para tomar aire y respirar como nunca antes lo habías hecho… pero la vida sigue…

Los errores del pasado pueden solucionarse en el presente y mejorar el futuro… si se corrigen a tiempo…

Puedes hacer tantas cosas… tantas como segundos tiene un año… pero al final… no todo depende solamente de uno mismo… en la vida de cada uno de nosotros existe una fuerza superior que no entiende de leyes, ni de sentimientos… tampoco entiende de engaños, ni de mentiras… una fuerza que nos guía sin ninguna otra opción hacia algo maravilloso o terrible…

Eso es el destino...

jueves, 14 de septiembre de 2017

(Reflexión) "1, 2, 3... ¡ACCIÓN!"



Y si algo me ha enseñado el cine es a vivir mi vida como si de una película se tratase.

Porque nosotros dirigimos lo que hacemos, decidimos que caminos escoger en cada instante y valoramos si debemos retroceder o no al equivocarnos. Sólo yo muevo los hilos de mi día a día… sólo tu debes hacerlo en tu propio argumento.
Y no hay película mas completa que la que toca todos los géneros, como la nuestra…

La vida es como una película porque el casting corre de nuestra cuenta. Todos tenemos la cualidad de elegir a los protagonistas de nuestra historia, el poder para seleccionar a los secundarios y, por supuesto, también a los que quedan fuera del reparto en algún momento concreto, justo cuando te das cuenta que son innecesarios. Porque en tu vida, tu pones tu propia banda sonora a momentos inolvidables, y lo haces como ni Spielberg sabría hacerlo. Porque el guión a veces será una obra maestra y en ocasiones un jodido desastre, pero lo escribes tú, solo tú con la única colaboración del destino.

Pero hay algo que no sabemos de nuestra película… la duración. Y por eso no es mala idea hacer el desarrollo lo mas agradable posible para todos los actores de tu función. Justo por eso, no está de mas vivir feliz para que cuando llegue el momento en que las luces se apaguen, el final de nuestra película sea perfecto y exista gente que pueda aplaudir nuestra historia.

¡Que empiece el espectáculo!

lunes, 10 de julio de 2017

(Reflexión) "¡VIVE HOY POR SI ACASO MAÑANA!"

Qué quieres ser de mayor es sólo una de las muchas preguntas sobre nuestro futuro que nos hacemos desde pequeños. Igual que el calcular cuántos metros cuadrados debería tener el jardín de nuestra casa de ensueño, o igual que el ir pensando la raza de nuestro futuro perro, los nombres de nuestros posibles hijos o simplemente la inicial de la que será nuestra media naranja. Jugamos a imaginar cómo será nuestra vida en unos años y lo hacemos como si tuviéramos todo el poder de este mundo para llevarlo a cabo. Seguro que ya has pensado en como vas a decorar el salón de tu apartamento o te has parado a imaginar esos desayunos veraniegos de cualquier fin de semana andando con poca ropa por tu propia casa…

Apuesto a que te ves feliz en un futuro, sonriente de aquí a un número determinado de años. ¿Puedes avecinar una vida completa y plena cuando seas un anciano y te pares a repasar tu vida en el sillón de casa?. Apuesto a que, aunque fuese en este mismo instante, se te ha pasado por la cabeza la escena.


Pero… 

¿Qué pasa si el destino tiene otros planes para ti? ¿Qué ocurre si la vida no te da una oportunidad para cumplir esos sueños?

No es mi intención amargaros lo que os queda de día ni mucho menos pero vamos a ser realistas: no somos lo eternos que nos pensamos ni conocemos la vuelta que nuestra vida puede dar mañana mismo.

La vida tiene millones de cosas dependiendo de la persona que la viva pero para todos es siempre demasiado corta. Demasiado veloz como para hacer caso a sus radares… Demasiado fugaz como para sólo pedir deseos. Incluso demasiado escurridiza como para intentar atraparla y hacerte con su control en algún momento.
Por eso es importante disfrutar. Hacerlo como quieras, con quien te de la gana. A tu manera siempre y cuando no hagas daño a nadie. Y hacerlo bien. Sin importar lo que opine todo el parque cuando lo único que te apetece es hacer el “gamba” en algún columpio... tengas la edad que tengas. Sin darle importancia a lo que piense tu vecino si lo que te apetece es poner la música a todo trapo y dar el mayor concierto de tu vida frente al espejo del baño.

Déjame decirte que ninguno de esos que hoy te juzgan, seguirán haciéndolo eternamente.
Di las palabrotas que te salgan de los cojones, la vida es igual de corta hasta para los mas educados. Desahógate, besa con ganas, siente con fuerza… vive como un auténtico demente todo el tiempo que puedas.

Porque es mejor morir loco, que hacerlo cuerdo.
Porque la locura, señores… es la respuesta sana a este mundo enfermo.





domingo, 28 de mayo de 2017

(Reflexión) "REFUGIO"

Da igual si nadie te entiende… si te sientes frustrado, indignado y asqueado con la forma que tiene todo el mundo de vivir. No importa si no compartes ni respetas el modo de pensar de muchos o si te niegas a aceptar las ideas de algunos. Y ya no sólo hablo de mi país…

Porque no importa el resto del planeta cuando eres el mundo para alguien. Y da igual si tienes un día olvidable si está ella ahí para arreglarte la tarde y la noche… Da igual si te has levantado con el pie izquierdo si ella, al final del día, te susurra al oído derecho las buenas noches. Y es cuando te afirma, con un brillo especial en su mirada, que tu sonrisa es capaz de remover su mundo, el instante en el que tu se lo remueves una vez mas.

Sólo ahí podemos olvidar tanta traición, maldad y odio que nos rodea… en ese rinconcito que alguien nos prepara en su corazón con todo a punto para una velada especial y acogedora, independientemente del frio que espere fuera.

No habrá agradecimiento tan grande para tanto cariño.


"Haces que todo sea bonito…"