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lunes, 10 de julio de 2023

LOS PUEBLOS MÁS BONITOS DE CATALUÑA


Casi cinco años en Cataluña me han valido para conocer multitud de lugares de toda la comunidad. Por supuesto que no he visto todos los pueblos y ciudades de este rincón especial en la España mas oriental pero ha sido suficiente periodo de tiempo para conocer lo más destacado y precioso de aquí. Si tenéis el privilegio de pasar por la zona, visitar la ciudad o vivir relativamente cerca, te dejo una lista con lo que, a mi juicio (por supuesto) son los pueblos más hermosos de Cataluña para que los disfrutes, al menos una vez, o todas las veces que desees si eres alguien con suerte. ¡Empezamos!



DISTANCIA DESDE BARCELONA: 
56 kilómetros (01:15h aprox.)

No especialmente lejos de Barcelona se encuentra este pequeño pueblo que puede amenizarte cualquier tarde primaveral mientras paseas por sus calles de piedra. Rodeado de naturaleza aunque con un camino lleno de curvas hasta dar con él pero con unas vistas que también merecen la pena, Mura se abre paso mezclando la vegetación entre sus pedregosos muros, lo que hacen que casi cualquier rincón o calle que aún conservan su aire medieval, sea más que fotogénica y encantadora. Una plaza pequeña pero hermosa aguarda al centro de este bello rincón que atrae a muchos visitantes aún sin convertirse en uno de los puntos más masificados por turistas a pesar de su cercanía con la capital. Sin duda, un destino precioso, agradable y lo suficientemente lejos de la ciudad como para disfrutar de la naturaleza y a la vez lo suficientemente cerca como para no dejarlo escapar.


DISTANCIA DESDE BARCELONA: 
105 kilómetros (01:40h aprox.)

A mi juicio, el pueblo más bonito de la provincia de Barcelona y, claro está, uno de los más bellos de toda la región. Situado en las laderas de un risco, bañado por un pequeño río que lo bordea y rodeado de puro valle, se encuentra Rupit, otro pueblo medieval con casas de piedra que se conservan perfectamente sin perder todo su encanto desde los siglos XVI y XVII en que fueron construidas. Es un destino imprescindible si te gusta el turismo de interior. Para aparcar, hay un enorme emplazamiento en el cual dejar el vehículo hasta 24 horas por apenas 3€ si no recuerdo mal. Como parte indispensable e icono del poblado, es su puente colgante pero te aseguro que hay mil rincones más donde te puedes sacar fotos preciosas y rutas senderista para explorar los rincones de su alrededor.


DISTANCIA DESDE BARCELONA: 
132 kilómetros (01:40h aprox.)

Parece sacado de una película y es uno de los destinos de interior mas populares de toda la comunidad. Lugar medieval con un puente precioso donde puedes pasear por sus pedregosas calles y caminos ya explorados junto al río. Sin duda un lugar idílico que ver y disfrutar y con bastante vida turística, algo que le diferencia de otros destinos de esta lista. Perfecto para echar un día completo, disfrutar de la gastronomía en sus restaurantes y gozar de un agradable paseo por cada sendero y calle que lo componen. Y el entorno también es maravilloso. Puro pueblo medieval rodeado de naturaleza por todos lados.

DISTANCIA DESDE BARCELONA: 
160 kilómetros (02:05h aprox.)

Hermosísimo lugar que tiene más de aldea que de pueblo pero me pareció uno de los sitios más bonitos que he visto por aquí. Es muy pequeño, en los duros inviernos, apenas son 30 los habitantes que viven ahí arriba. Hazte la idea de apenas cuatro o cinco calles pero con casas de piedra, plantas que decoran las fachadas y rincones y una magia especial en cada metro cuadrado que lo componen. El camino se hace pesado pero poco antes de llegar a lo alto y dar comienzo al poblado, el paisaje ya es brutal, lleno de rocas con un rojizo impresionante que combina extrañamente bien con el verde de la vegetación. Las vistas, una vez arriba y desde los distintos miradores, son alucinantes con el Pantano de Siurana al fondo y sus aguas verdosas haciéndose hueco entre el valle. En temporada alta, te hacen aparcar abajo en un amplio parking y subir apenas 400 metros andando. Esto son 3€ y no tienes otra opción pero por ese módico precio merece la pena, y mucho.

DISTANCIA DESDE BARCELONA: 
170 kilómetros (02:20h aprox.)

Nombrado por algunas lenguas como el pueblo más bonito de toda la comunidad autónoma aunque de lo que no hay duda es de que es uno de los destinos favoritos para veranear de toda la Costa Brava. Aguas cristalinas, recónditas calas y un encanto especial que hacen de sus calles, un lugar mágico para recorrer en cualquier época del año. En verano se llena de ambiente y turismo siendo la mejor temporada para disfrutar de sus playas y clima mientras lo visitas. En cambio, en invierno tampoco pierde encanto. Sus estrechas y empedradas calles resultan acogedoras para descubrirlas mientras paseas y, ahí si, gozarás de la tranquilidad del pueblo sin tantos visitantes. Pero no olvides el abrigo.

DISTANCIA DESDE BARCELONA: 
160 kilómetros (02:00h aprox.)

En la provincia de Tarragona, se encuentra un pueblo vertical, un conjunto de viviendas casi construidas literalmente sobre el río Ebro con un castillo en su punto más alto y un embarcadero en la entrada desde donde puedes observar una de las postales más bonitas que cataluña puede mostrarte. Además, en ese curso del río, puedes dar un divertido y agradable paseo en kayak que termina a los pies de Miravet. Merece la pena tomarse algo a orillas de tal paraje, subir dando un paseo hasta el castillo (para el cual debes informarte sobre horarios y reservas si lo quieres visitar por dentro) y volver a bajar para ver una vez más como el pueblo limita, justo en su borde, con las aguas para mirarse en ellas.


DISTANCIA DESDE BARCELONA: 
100 kilómetros (01:25h aprox.)

Hermoso rincón a apenas hora y media de Barcelona. Tiene una playa muy extensa y agradable y una maravillosa cala muy pequeña al otro lado del castillo. Pasear por las callejas del interior de la muralla, tomarse algo arriba, junto al faro, caminar por las turísticas calles de piedra abarrotadas de gente en verano o, evadirse un poco del mundanal ruido y rodear la cala de la que os he hablado por el tramo del Camino de Ronda que sube, escaleras arriba, por su derecha hasta ver la panorámica. Cualquier plan agradable, turístico y/o fotogénico, tienen cabida en Tossa de Mar.

DISTANCIA DESDE BARCELONA: 
120 kilómetros (01:45h aprox.)

Curiosamente, no lo encuentro en casi ninguna lista que le destaque como uno de los pueblos mas hermosos de Cataluña pero mirad qué foto. Es una de las puertas al Parque Natural de la zona volcánica de La Garrotxa. Su ubicación, al filo de un risco de unos 50 metros de altura que fue formado por dos coladas de lava superpuestas, lo convierten en una de las poblaciones mas singulares y espectaculares de toda la comunidad. Un pequeño tesoro de piedra, rodeado por el río Fluvià y con un mirador justo en la punta de la roca donde también destaca la Iglesia de Sant Salvador y que regala unas vistas impresionantes del paisaje. Debajo, sobre el río, hay una pasarela desde donde puedes sacar fotos con las vistas del pueblo al fondo y donde también puedes dar un agradable paseo si, como a mí, el tiempo te acompaña.


DISTANCIA DESDE BARCELONA: 
130 kilómetros (01:30h aprox.)

Otro escenario lleno de algunas calles y rincones de cuento y tan fotogénicos como especiales. Tampoco se ubica muy lejos de la capital y merece la pena su visita. Otro destino para los amantes del postureo o exploradores en busca de recónditos aunque populares pueblos. Fue declarado Conjunto Histórico-Artístico por ser uno de los lugares medievales más importantes y mejores conservados de España. Es muy pequeño pero tiene algunos otros lugares cercanos con los que aprovechar el viaje por lo que no hay excusa para no visitarlo.




DISTANCIA DESDE BARCELONA: 
160 kilómetros (02:00h aprox.)

A escasos metros de la frontera francesa se encuentra este otro poblado tan singular. Destaca en él, el Parque Schierbeck con un lago espectacular rodeado de árboles, que lo convierten en el lugar mas singular de aquel sitio. Yo lo visité en otoño y los colores eran espectaculares. Su entorno, lleno de naturaleza y su interior con visible influencia francesa por su cercanía con el país galo, regalan una panorámica distinta a lo que estamos acostumbrados. Un lugar que no sólo es de visita obligada si cruzas la frontera y te cae al paso sino que es digno de visitar por sí solo y, sobretodo tras el verano, por regalarnos una gama y combinación de colores increíbles tanto arriba de los árboles como en el manto de hojas que van cayendo al suelo.


No sé si estaréis de acuerdo con los pueblos elegidos para ese sitio privilegiado en mi memoria y ni tan siquiera sé si conocéis alguno de ellos. Seas de Cataluña o de cualquier otro rincón del país, si visitas la comunidad y tienes oportunidad, no dejes escapar la posibilidad de ir tachando algunos de estos lugares de la lista.





domingo, 13 de marzo de 2022

AITONA, EL MAR ROSA QUE BAÑA LLEIDA

En Lleida, la provincia más olvidada de Cataluña, existe un recóndito pueblo que no llega a los 3000 habitantes y quizás no encuentres en la lista de los lugares que visitar en la comunidad. Tiene el encanto particular que podemos encontrar casi en cada rincón del planeta pero es especialmente una vez al año, cuando se viste de un espectacular traje para encandilar a todo aquel que lo visita. ¡Hoy visitamos Aitona!

A Lleida no la baña el Mediterráneo pero si hay cierta marea rosa que tiñe de un espectacular tono los campos de melocotoneros que rodean a Aitona, el pueblo del que hoy hablamos. Situado a unos 190 kilómetros desde Barcelona, lo que se traduce en unas dos horas de viaje en coche, este rincón vive en gran parte gracias a la cosecha de fruta por las numerosas hectáreas de melocotoneros que siembran los campos a su alrededor. Es cuando llega la floración en la víspera de cada primavera, lo que llena de esperanza los bolsillos de muchos lugareños y de un rosa espectacular los prados y dehesa que rodean sus casas. La flor, que más tarde da paso al ansiado fruto, se caracteriza por su llamativo color fucsia y es tanta la siembra de los árboles en la zona que, una mirada al horizonte, te dará una visión de una de las panorámicas más bellas que la naturaleza puede regalarnos.

El pueblo es pequeño y cierto es que no tiene gran cosa que ver entre sus calles. El encanto de este lugar es por lo que está rodeado y custodiado, una serie de puntos de obligada visión que os detallo más adelante para que no dejéis pasar la experiencia completa.

Aitona es el lugar ideal para petar la memoria del teléfono móvil a fotos o donde quemar la réflex para tener un recuerdo imborrable de la estampa. Y no, no exagero.


A sabiendas que seguro habrá más sitios interesantes que ver cerca pero yo no conozco y esperando que si vosotros sí sabéis de ellos nos digáis por aquí abajo para que todos tomemos nota, os paso a nombrar los puntos que sí he visto en primera persona y recomiendo para visitar por la zona:

BAR MIRADOR MONTEFIU
Justo antes de cruzar el cartel donde se señaliza el comienzo del pueblo, a mano derecha hay una cuesta hacia arriba con bastante pendiente. Arriba hay un espacio de estacionamiento para caravanas y, unos metros más adelante, otro para coches junto a un bar donde si hace sol, será un lujo permitirte una cerveza con vistas a todo el campo.



COVA DEL PARE PALAU
No soy yo el más indicado para recomendar turismo religioso precisamente pero la señora que nos hizo la ruta en el 2021 (os hablo de ella más adelante), se empeñó en enseñárnoslo y cualquiera le dice que no... La encuentras pasando ya el pueblo y a mano derecha. No deja de ser curiosa independientemente de creencias. Os dejo algunas fotos.

    

ERMITA DE SANT JOAN DE CARRATALÀ
Un pelín más arriba de la Cova del Pare Palau llegamos a un parking y la Ermita de Sant Joan de Carratalà. La mejor panorámica del lugar, la disfrutas desde ahí mismo.


MERENDEROS
Junto al río, ya de camino a los populares campos donde pasarte el resto del tiempo haciendo fotos y vídeos, puedes parar a comer en unos merenderos en plena naturaleza con un amplio terreno donde los niños pueden jugar libremente y divertirse.

    

 
FINCA
Y la ansiada finca con una localización que ha servido para rodaje de alguna película y para millones de fotografías cada temporada. Desconozco el nombre del dueño o el de ese terreno en sí pero os doy las coordenadas para llegar allí. 

Coordenadas: 41,46006ºN, 0,50365ºE

Es propiedad privada aunque no esté vallado alrededor. En la temporada de la flor, sólo dejan acceder a los autobuses que coges en el Polideportivo del pueblo y que son propiedad del Ayuntamiento. Puedes reservar plazas con unos días de antelación aquí si lo deseas: www.fruiturisme.info/ca. De todos modos, yo no tuve problemas en llegar con mi coche  a escasos metros, estacionarlo en cualquier lado sin entorpecer el camino principal y andar unos metros campo a través para llegar al lugar. Mucha gente hacía eso. Sobra decir que hay que cuidar el entorno, ese sitio es el lugar de trabajo para muchísima gente que se gana el pan gracias al terreno. Cuidarlo es responsabilidad de todos.

            



en 2021

¡He de confesar algo! El pasado año ya visité el pueblo justo un día antes de que se retirasen las restricciones de movilidad por el COVID-19. Ya veis, yo también me salto la ley, a veces, pero leí que la época de floración ya estaba pasando por esos días y era domingo (el único día libre que tenía en el trabajo por aquella semana). Merecía la pena el riesgo de salir a gozar de la naturaleza que tanto admiramos, sobretodo en aquellos tiempos de encierros y tenía sólo esa oportunidad para conocer ese sitio. ¡Vete a saber dónde estaríamos al año siguiente!. Por lo que cogí el coche, me la jugué, gocé de dos horas de una autovía prácticamente entera para mí y allí me planté con mi compañero de piso y de viajes desde que vivo en Barcelona.

Al llegar, desconociendo dónde acudir exactamente, puntos claves y qué mas podríamos ver allí, preguntamos en el pueblo a una señora mayor que despedía a sus nietos en la puerta de su casa. Ya sabéis cómo son algunos mayores... les preguntas por una calle y te cuentan desde el día en que la construyeron si les apuras. Y a esta le apuramos... Tanto lo hicimos que la mujer entró a su casa para coger las llaves y le sobró tiempo para montarse en mi coche con dos desconocidos y llevarnos a "un sitio". Recuerdo que insistí tanto en lo agradecido que estaba por el gesto como en el terror de que eso mismo lo hiciese con cualquiera pero qué le vas a contar tu a ellos de la vida... Seguro nos olió de lejos! Y la señora nos llevó hasta la Ermita de Sant Joan de Carratalà. Ese era el sitio del que hablaba, a las afueras del pueblo y desde donde se veía una panorámica de todo el horizonte ya con un rosa palo como protagonista por las fechas tardías en que fuimos. Y luego nos llevó a una plaza donde algunos habitantes promovían el turismo con información, folletos y merchandising y otros aprovechaban para vender productos caseros y artesanos típicos de la zona con el melocotón, claro está, como ingrediente estrella. Y nuestra acompañante hizo de relaciones públicas presentándonos a todo aquel que se cruzaba con nosotros y los que no, también... desde luego, ya quedé claro allí, que el Ayuntamiento debía pagarle alguna comisión a esa mujer por la promoción que recibimos de su parte.

Mi acento me delató y me preguntó de donde era. Al decirle que era extremeño prometió contarme una historia (otra más) pero esta con más alma sobre otro extremeño que se cruzó en su vida muuuucho tiempo atrás y cuyo argumento estaba ligado a los melocotoneros. Justo en relación a lo que yo fui a ver exclusivamente cuando, de casualidad o no, me crucé con ella. ¡Qué caprichoso es el destino a veces!.

Y nos dejó en el comienzo de un sendero que prometió que nos llevaría hasta el mejor sitio para disfrutar del espectáculo de color. Ella se bajó negándose que la llevásemos de vuelta a casa y se despidió sin más. No eran buenos tiempos para dar abrazos pero se merecía uno gigante.

Y el camino nos llevó al sitio mas fotografiado de este paisaje tan brutal. Y a pesar de no ser la fecha más propicia para gozarlo, nos dejó imágenes como estas que os enseño a continuación.

en 2022

Este año el viaje ha sido más accidentado pero sorprendente. Aprovechando el sábado 12 de marzo que yo y un compañero de piso teníamos libre y tras escuchar que la floración de los árboles ya estaba en auge hace unos días, nos volvimos a lanzar al viaje hasta Aitona. En Barcelona llovía a mares y hasta no llevar casi una hora de camino, no escampó.

El día se fue abriendo hasta que llegamos al pueblo. La plaza en la que el pasado año había algunos habitantes, estaba abarrotada este otro de turistas esperando, tomando algo en una terraza o visitando el polideportivo, en cuyo interior se trasladaron varios puestos con los artículos típicos de la zona como os hablé del año anterior. Todo multiplicado por diez. Colaborando con la causa, compramos algunas cosas y nos apuntamos al viaje en autobús que te llevaba a la finca privada más fotografiada del lugar. La misma a la que el año pasado fuimos por nuestra cuenta y que, este año, nos dijeron que sólo se podía acceder en autobús, pagando previamente los 12€/persona. Sin arriesgarnos a meter el coche esta vez, comimos algo y nos subimos hasta el autobús que nos llevó al paraíso. Las fotos de la excursión hablan por sí solas. El viaje incluye un guía que, durante el camino, te explica un poco curiosidades sobre la zona, eso sí, solamente en catalán. Una vez llegados a la finca, otro guía te explica el proceso de floración y recogida de frutos del árbol para entender un poco lo costoso y admirable del trabajo y valorar un poco más aquel lugar. Tras eso, una hora para dar una vuelta libre y hacer fotos donde quieras y a la hora y media desde que salimos, ya estábamos de vuelta al pueblo. Si, es cierto que cogimos el coche y volví a subir por mi cuenta para comprobar si se podía acceder. Dejando el coche aparcado a escasos metros de la puerta de entrada, puedes acceder andando a través del campo sin problemas y con tu coche particular. además, puedes pararte en múltiples rincones del camino y disfrutar de más fotos y el aire de cada entorno.

El día fue espectacular y aprovechamos el atardecer y esa hora mágica donde el sol desprende un brillo especial para hacer fotos. Llegamos a Barcelona casi a las 22h parando sólo a mitad de camino para echar un café tranquilamente.


¿Mi consejo? Id con calma, con tiempo. Paraos en cualquier rincón que veáis y os guste para hacer fotos o, simplemente, para contemplar el campo. Explorar todo lo que podáis, intentad subir con vuestro coche a la finca de la que os he hablado, colaborad con la causa comprando algo o aportando algún donativo a los habitantes en el mercado que montan cada temporada. De la manera o forma que sea, pero id. Es una oportunidad mágica, relativamente cerca de Barcelona e indudablemente es una experiencia que merece la pena. Pincha para ver el vídeo en instagram:


En serio, Aitona es capaz de brindarte uno de los mejores y mayores espectáculos visuales y paisajísticos que la naturaleza nos da y aunque puede ser un rincón hermoso por otras muchas cosas, no podéis dejar de visitarla porque tenéis una buena excusa para hacerlo, al menos, una vez al año.